{"id":20,"date":"2025-05-21T22:22:12","date_gmt":"2025-05-21T22:22:12","guid":{"rendered":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/?p=20"},"modified":"2025-08-30T22:24:25","modified_gmt":"2025-08-30T22:24:25","slug":"la-lengua-es-un-musculo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/2025\/05\/21\/la-lengua-es-un-musculo\/","title":{"rendered":"La lengua es un m\u00fasculo"},"content":{"rendered":"\n<p>En lo alto de un cerro, donde los p\u00e1jaros no llegan y el eco se aburre de escucharse, un hombre lleva 24 a\u00f1os encerrado. La casa, antigua y heredada, parece suspendida en el tiempo: un mausoleo familiar donde el polvo dialoga con las ideas. All\u00ed, entre decenas de libros y papeles amarillentos como dientes de fumador, un (casi) fil\u00f3logo obsesionado escribe la tesis que lo har\u00e1 libre o lo terminar\u00e1 de hundir en su laberinto: demostrar que el lenguaje, ese viejo compa\u00f1ero de ruta, no es una herramienta sino una infecci\u00f3n. Una peste que se mete por la boca, se instala en la garganta, y desde all\u00ed opera, sigilosa, sobre la voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza el unipersonal \u201cLa lengua es un m\u00fasculo, pero el lenguaje es un virus\u201d, escrito e interpretado por Diego Carre\u00f1o y dirigido por Leandro Aita \u2014los Hermanos Delay en otro formato, en otro tono, pero con la misma audacia de siempre. La propuesta no se limita al humor como distracci\u00f3n: es una comedia que desarma y rearma el idioma como si fuera un viejo reloj, con piezas que a veces giran hacia el absurdo y otras, hacia la revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Carre\u00f1o habita al personaje con una entrega f\u00edsica y ling\u00fc\u00edstica destacable. La voz es l\u00e1tigo, susurro, mueca, v\u00e9rtigo. Cada palabra que pronuncia parece tener filo, como si estuviera cortando carne cruda con una oraci\u00f3n subordinada. Los juegos ret\u00f3ricos se transforman en estrategias de supervivencia: la met\u00e1fora como escudo, la paronomasia como trampa, la paradoja como linterna en un t\u00fanel sin final.<\/p>\n\n\n\n<p>Leandro Aita, desde la direcci\u00f3n, elige el minimalismo. La escenograf\u00eda apenas insin\u00faa el encierro: una l\u00e1mpara, un escritorio, una silla que ya no quiere ser silla. Todo est\u00e1 dispuesto para que la palabra \u2014esa reina tir\u00e1nica\u2014 gobierne la escena con pu\u00f1o invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra toma como inspiraci\u00f3n una de las ideas m\u00e1s inquietantes de William S. Burroughs, aquel escritor de mirada \u00e1cida que en 1966 dijo que \u201cel lenguaje es un virus del espacio exterior\u201d. No era una met\u00e1fora: era una advertencia. Para Burroughs, el idioma no solo comunica; tambi\u00e9n manipula, coloniza, infecta. En esta pieza, esa hip\u00f3tesis se vuelve carne teatral, carne enferma, carne que r\u00ede mientras supura.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ser\u00eda injusto encasillar esta obra como un mero ejercicio intelectual. Hay humor, s\u00ed. Del bueno. Del que se mete en la piel y no se va con la carcajada. Humor absurdo, ling\u00fc\u00edstico, filos\u00f3fico. Un humor que recuerda al mejor Ionesco, al Beckett m\u00e1s l\u00fadico, pero con un sabor local: como si un Borges pose\u00eddo por Fontanarrosa se subiera al escenario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa lengua es un m\u00fasculo, pero el lenguaje es un virus\u201d no es s\u00f3lo una obra: es una experiencia en s\u00ed misma. Uno sale del teatro con la sensaci\u00f3n de haber sido infectado, pero tambi\u00e9n vacunado. El idioma, despu\u00e9s de verla, ya no es lo que era. Como si las palabras \u2014las mismas que uno usa todos los d\u00edas\u2014 hubieran aprendido a mirarte de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota publicada por <a href=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2025\/05\/21\/la-lengua-es-un-musculo\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2025\/05\/21\/la-lengua-es-un-musculo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.historiasnarradas.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">En lo alto de un cerro, donde los p\u00e1jaros no llegan y el eco se aburre de escucharse, un hombre&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-20","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions\/22"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}