{"id":126,"date":"2020-12-12T00:42:00","date_gmt":"2020-12-12T00:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/?p=126"},"modified":"2025-09-01T00:47:08","modified_gmt":"2025-09-01T00:47:08","slug":"dios-ha-muerto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/2020\/12\/12\/dios-ha-muerto\/","title":{"rendered":"Dios ha muerto"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201cLos dioses no se jubilan, por muy humanos que sean\u201d. El gran Eduardo Galeano se\u00f1alaba que cualquiera podr\u00eda reconocerse en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo? \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong>&nbsp;En su libro p\u00f3stumo&nbsp;<em>Cerrado por f\u00fatbol<\/em>, describ\u00eda a un personaje que es una s\u00edntesis ambulante de las debilidades humanas, o al menos de cierto estigma de masculinidad: mujeriego, tramposo, fanfarr\u00f3n e irresponsable. Pero los dioses no se jubilan, por muy humanos que sean. A veces, por su andar, son confundidos con simples mortales. Y les sucede lo que promete la palabra mortal: mueren.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hizo D10s antes de morir?<\/strong>&nbsp;Reescribi\u00f3. Se reescribi\u00f3. Una vez, y otra. Y despu\u00e9s otra vez. En primer lugar, trastoc\u00f3 \u201ccreencias\u201d establecidas. Logr\u00f3 que cada integrante de un grupo de ni\u00f1os de origen jud\u00edo se persignara antes de patear tiros libres; esa era la condici\u00f3n para que la pelota entrara en el fondo de la red. Cinco mil a\u00f1os \u201ctirados\u201d para quedarse con el cl\u00e1sico barrial\u2026 \u00a1Oy vey! dir\u00eda la bobe. Mucho tiempo despu\u00e9s, el \u201cCabez\u00f3n\u201d Ruggeri, ex compa\u00f1ero del seleccionado, cont\u00f3 p\u00fablicamente que en un viaje a Jerusal\u00e9n para un amistoso, vio c\u00f3mo muchos de los que estaban rezando en el Muro de los Lamentos dejaban de hacerlo cuando \u00e9l pasaba caminando.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se ve\u00eda, entre las betas horizontales de los VHS, c\u00f3mo un extraterrestre nacional reinventaba art\u00edsticamente las leyes de la f\u00edsica. Y no era precisamente el que hab\u00eda imaginado Steven Spielberg a comienzos de los ochentas, con su film intergal\u00e1ctico&nbsp;<em>E.T.<\/em>&nbsp;Este era distinto. Su historia, en un comienzo, se parec\u00eda m\u00e1s a la pel\u00edcula&nbsp;<em>Cr\u00f3nica de un ni\u00f1o solo<\/em>, de Leonardo Favio. En ese debut cinematogr\u00e1fico, se cuenta la historia de un ni\u00f1o abandonado que logra escaparse de un asilo para enfrentar a una sociedad que lo trata cruelmente. El mismo Galeano, en otra parte del libro, dice que \u201cel placer de derribar \u00eddolos es directamente proporcional a la necesidad de tenerlos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Me van a tener que disculpar, pero resulta dif\u00edcil entender desde la l\u00f3gica c\u00f3mo de un mismo reglamento pueden hacerse tantas reinterpretaciones. En \u201cLa guerra del f\u00fatbol\u201d, Ryszard Kapuscinski narra en una cr\u00f3nica magistral c\u00f3mo El Salvador y Honduras mantuvieron una guerra de cien horas en 1969, conflicto que se desat\u00f3 \u2014seg\u00fan el autor\u2014 por un partido disputado por las Eliminatorias de M\u00e9xico \u201970 entre las selecciones de ambos pa\u00edses. El inciso \u201cGuerra\u201d es como \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Wally? No podemos verlo a simple vista, pero despu\u00e9s de buscarlo un rato lo terminamos encontrando.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo escenario, unos a\u00f1os despu\u00e9s, ocurre algo. No es igual. Ni lineal. Es inverso. Otra vez la f\u00edsica. Algo de arriba va hacia abajo y algo de abajo sube. Otros dos pa\u00edses, uno muy poderoso y otro muy pobre, se enfrentan en un campo de juego despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de haber terminado un conflicto b\u00e9lico. El aire se cortaba con un cuchillo en el Azteca. Los hooligans y los barra bravas no se saludaron amablemente. Varias botellas y piedras volaron por los aires antes y despu\u00e9s de que sonara el silbato inicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Un deporte que se juega con los pies, pero primero con la cabeza, cambi\u00f3. Y vino como un pu\u00f1o apretado. No fue para ning\u00fan enemigo, pero al mismo tiempo fue en la cara de todos los rivales. \u00c9l sonri\u00f3 como un chico que hizo una travesura. Eso reconfort\u00f3 algo. S\u00ed, pero no era suficiente (\u00bfalguna vez lo ser\u00e1?). No alcanzaba con que D10s metiera la mano; tambi\u00e9n ten\u00eda que poner los pies, la cabeza, los huevos y el coraz\u00f3n. No peg\u00f3 porque nunca llev\u00f3 armas. Corri\u00f3. Solo. Y lo hizo cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. Cay\u00f3 uno. Despu\u00e9s otro. Luego otro m\u00e1s. Cayeron todos. El f\u00edlmico dej\u00f3 constancia de que aquello no fue ciencia ficci\u00f3n de la industria nacional. No bastaba solo con que sucediera; necesitaba (\u00e9l y nosotros) que se repitiera. Una vez. Y otra. Y otra vez. No solo para regodearnos, sino como enunciara Eduardo Sacheri en el emotivo texto \u201cMe van a tener que disculpar\u201d, para jugar con la fantas\u00eda de que algo se podr\u00eda equilibrar aun sabiendo que eso no era posible. Y ah\u00ed aparece algo distinto que su figura ven\u00eda construyendo a pasos agigantados: la \u00e9pica y el hero\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<p>Construy\u00f3, a la perfecci\u00f3n, el camino del h\u00e9roe (del h\u00e9roe tr\u00e1gico, dir\u00eda Alejandro Dolina). Logr\u00f3 as\u00ed que se (re)escribiera la p\u00e1gina m\u00e1s gloriosa, no solo del deporte nacional. Mezcl\u00f3, en un mismo encuentro y con el rival que ten\u00eda que ser, la dosis justa de picard\u00eda, talento y buen oportunismo. Entonces, en ese momento, dejamos de ser hinchas para convertirnos en pecadores. Nos apropiamos de D10s porque nos hizo sentir que corrimos a su lado. Y nosotros le hicimos creer que corrimos junto a \u00e9l. Hasta nos dol\u00edan las patadas que le pegaban. Un D10s humano, que sangraba, que pecaba, extraordinariamente carism\u00e1tico y que pon\u00eda todo lo que hab\u00eda que poner en el momento en que hab\u00eda que hacerlo y contra quien deb\u00eda hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la creencia se desperdig\u00f3 como reguero de p\u00f3lvora. Predic\u00f3 en cada suelo que pis\u00f3. Convirti\u00f3 a la Italia pobre del sur, la N\u00e1poles siempre postergada, en un equipo ganador. San Genaro, su santo desde hac\u00eda siglos, fue eclipsado por c\u00e1nticos de amor que ven\u00edan de las tribunas del ex Estadio San Paolo (recientemente rebautizado con su nombre). El mundo se rend\u00eda a sus pies. Y cuando estuvo ah\u00ed arriba; cuando parec\u00eda hacer jueguito con las nubes, se qued\u00f3 solo otra vez. O estuvo demasiado rodeado de todos; eso puede llegar a ser muy parecido, seg\u00fan sus propias palabras. Tantas tentaciones a su alcance hicieron que su costado humano probara las mieles no siempre dulces. Nadie puede mirar fijamente al abismo sin que el abismo te devuelva la mirada, dijo alguna vez el fil\u00f3sofo Nietzsche. Ni siquiera Dios pudo hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo fil\u00f3sofo y algunos medios de comunicaci\u00f3n anunciaron precipitadamente su muerte en varias ocasiones. Pensaron que era su final cuando, por una cuasi cadena (inter)nacional y con la voz entrecortada, comunic\u00f3 de su propia boca que le hab\u00edan cortado las piernas. Contra todo pron\u00f3stico, le crecieron otras dos muy parecidas a las anteriores y volvi\u00f3. Camin\u00f3 con equilibrio y desequilibrios. Cada vez que se cay\u00f3, despu\u00e9s volvi\u00f3 a levantarse. Nos hab\u00eda (mal) acostumbrado a esa Gimnasia y Esgrima de verlo resurgir de sus propias cenizas, como el mito del Ave F\u00e9nix. \u00bfO acaso hab\u00eda alguien que esquivara mejor las piernas y los obst\u00e1culos que se le aparec\u00edan?<\/p>\n\n\n\n<p>Ser agn\u00f3stico creyendo en D10s es parad\u00f3jico. Tambi\u00e9n es de sucio, de fanfarr\u00f3n, de mentiroso y de pagano. As\u00ed como nadie nace sabiendo, tampoco nadie nace creyendo; algunos afortunados pueden adquirir esa fe a lo largo de la vida y otros no. No hace falta se\u00f1alar a unos y otros; eso \u201ces de bot\u00f3n\u201d, dir\u00eda \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>No viene al caso. Este D10s, el m\u00e1s humano entre los dioses, tiene a\u00fan el poder de hacernos viajar en el tiempo. En mi caso, al momento de la infancia. All\u00ed \u00e9l es joven; todo est\u00e1 por delante. No hay ausencias. La leche chocolatada te cura de todos los males. El esfuerzo y el talento no tienen fisuras; te pueden llevar directamente, sin escalas, a levantar la copa del \u00e9xito. La pelota no se dobla ni se mancha; avanza como un cuento exagerado y caricaturesco gracias a un petiso de rulos que la tiene atada a la zurda.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, como otros tantos pecadores que por estos d\u00edas estamos tratando de saldar cuentas pendientes con \u00e9l, tambi\u00e9n le debo algo: mis padres les preguntaron a mis hermanos c\u00f3mo quer\u00edan que se llamara su hermanito en camino y ellos se encargaron del resto. Gracias por eso. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en una licenciatura sin tesis clara, vino \u00e9l a mi memoria y se convirti\u00f3 en el centro \u2014como lo es y fue siempre\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>D10s tuvo, tiene y tendr\u00e1 sus fieles devotos; su iglesia y sus detractores. Entre los distintos saben entenderse. Roberto Fontanarrosa acu\u00f1\u00f3 una frase muy escuchada en estos \u00faltimos d\u00edas: \u201c\u00bfQu\u00e9 me importa lo que hizo con su vida? Me importa lo que hizo con la m\u00eda\u201d. El Negro, hincha abanderado de Rosario Central, no se dej\u00f3 manejar por el dolor ocasionado por el paso fugaz de \u00e9l al m\u00e1ximo oponente: Newell\u2019s. As\u00ed pudimos advertir c\u00f3mo produjo otro milagro absolutamente impensado: reuni\u00f3 en un mismo abrazo unificado a rivales irreconciliables bajo un mismo sentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios ha muerto; que descanse en paz (despu\u00e9s de sus mil vidas tan agitadas). Ahora solo queda el que ya vive hace tiempo en cada uno de sus pecadores. Despu\u00e9s de que se sequen las l\u00e1grimas, tendr\u00edamos que poder recordarlo con una sonrisa; se lo debemos no \u00fanicamente por todas las inmensas alegr\u00edas que nos supo dar sino por haberlo dejado tan solo all\u00e1 arriba: ah\u00ed, en ese lugar al cual solo D10s pudo llegar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Maradona Fenomeno Film\" width=\"700\" height=\"525\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/MmUOauxvFoQ?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Este nota fue publicada por <a href=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2020\/12\/12\/dios-ha-muerto\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2020\/12\/12\/dios-ha-muerto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.historiasnarradas.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">\u201cLos dioses no se jubilan, por muy humanos que sean\u201d. El gran Eduardo Galeano se\u00f1alaba que cualquiera podr\u00eda reconocerse en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","footnotes":""},"categories":[5,6,2,3],"tags":[],"class_list":["post-126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-futbol","category-literatura","category-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=126"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":128,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/126\/revisions\/128"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/127"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}