{"id":107,"date":"2025-08-02T17:32:16","date_gmt":"2025-08-02T17:32:16","guid":{"rendered":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/?p=107"},"modified":"2025-08-31T17:34:43","modified_gmt":"2025-08-31T17:34:43","slug":"hundirse","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/2025\/08\/02\/hundirse\/","title":{"rendered":"Hundirse"},"content":{"rendered":"\n<p>A 2.500 metros de profundidad, donde la luz no llega y la presi\u00f3n podr\u00eda aplastar un submarino mal dise\u00f1ado, un equipo de cient\u00edficos del Conicet \u2014ese organismo p\u00fablico que sobrevive entre la desidia y la excelencia\u2014 descubri\u00f3 una estrella de mar robusta y color naranja que alguien apod\u00f3, con humor argentino, \u201cla estrella culona\u201d. A su lado, un pepino de mar de tono violeta, viscoso y ovalado, fue bautizado \u201cBatatita\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n apareci\u00f3 un calamar con jopo, un cangrejo rojo, una centolla ornamentada y un camar\u00f3n adosado a un coral de aguas fr\u00edas. Pero m\u00e1s all\u00e1 del cat\u00e1logo de rarezas biol\u00f3gicas \u2014que bien podr\u00edan poblar una nueva temporada de&nbsp;<em>Bob Esponja para adultos con conciencia ecol\u00f3gica<\/em>\u2014 lo que se hunde en esta historia es otra cosa: la ciencia misma, la pregunta sobre c\u00f3mo y para qu\u00e9 mirar el fondo.<\/p>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca en la que los algoritmos generan im\u00e1genes m\u00e1s r\u00e1pido que los telescopios y se invierten fortunas en simulaciones artificiales mientras se recortan presupuestos reales, el hallazgo de vida en el abismo no es solamente un dato zool\u00f3gico: es una toma de posici\u00f3n epistemol\u00f3gica. Una declaraci\u00f3n pol\u00edtica. Una forma de decir que el conocimiento sigue siendo un acto de inmersi\u00f3n, no de generaci\u00f3n autom\u00e1tica. Que hay que mojarse para ver.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfFondo del mar o fondo monetario?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En estos d\u00edas, el concepto de \u201cfondo\u201d se ha vuelto ambivalente. Por un lado, se discuten los \u201cfondos\u201d que faltan, los que el Estado no tiene, los que se fugan, los que se condicionan desde Washington. Por otro, estos cient\u00edficos se sumergen \u2014literalmente\u2014 en el&nbsp;<em>fondo del mar<\/em>&nbsp;para mostrar lo que habita all\u00ed donde nadie invierte, ni observa, ni imagina. Es un juego de palabras, s\u00ed. Pero tambi\u00e9n es un juego de prioridades.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras se debate si el Estado debe financiar la investigaci\u00f3n cient\u00edfica o simplemente tercerizar el conocimiento a empresas privadas o plataformas de IA, una expedici\u00f3n como&nbsp;<em>Talud Continental IV<\/em>&nbsp;nos recuerda que la ciencia no es solo producci\u00f3n de datos: es una forma de narrar el mundo y disputarle sentido a lo invisible. En un pa\u00eds donde los titulares se construyen m\u00e1s por lo que se dice en X (ex Twitter), que por lo que se descubre en el laboratorio, el hecho de que miles de personas hayan seguido por streaming una expedici\u00f3n submarina para ver criaturas extra\u00f1as con apodos entra\u00f1ables dice mucho. Dice, por ejemplo, que el deseo de saber todav\u00eda sobrevive. Incluso en condiciones de asfixia presupuestaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tecnociencia, afecto y espect\u00e1culo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hizo el Conicet con esta campa\u00f1a no fue solo ciencia: fue pol\u00edtica del conocimiento. Utilizaron un ROV (veh\u00edculo operado remotamente) para filmar a m\u00e1s de 2.000 metros de profundidad, transmitieron en vivo por redes sociales, le pusieron nombres populares a los hallazgos y capturaron el afecto del p\u00fablico. No hay ingenuidad en eso. Hay inteligencia comunicacional, una lectura precisa del ecosistema medi\u00e1tico contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos de infoentretenimiento, donde el conocimiento se vuelve deseable solo si se narra bien, estas criaturas se convirtieron en microcelebridades de una ciencia con sentido del humor y vocaci\u00f3n pedag\u00f3gica. Un tipo de saber que entiende que el dato necesita emoci\u00f3n para convertirse en relato, para volverse deseable. Que no basta con descubrir: hay que contarlo bien. Lo dec\u00eda Mart\u00edn-Barbero cuando hablaba de \u201cmediaciones culturales\u201d: el conocimiento no es un objeto puro, sino un cruce entre saber, emoci\u00f3n y lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciencia contraintuitiva en tiempos de simulacro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A contramano del discurso dominante, que promueve la aceleraci\u00f3n, la inteligencia artificial y el reemplazo de la experiencia por la simulaci\u00f3n, esta expedici\u00f3n se afirm\u00f3 en lo anal\u00f3gico, en lo f\u00edsico, en lo lento. Un barco que tarda d\u00edas en llegar, c\u00e1maras que descienden a paso de tortuga, im\u00e1genes que se transmiten con el delay propio de las profundidades. Y, sin embargo, ah\u00ed est\u00e1 el milagro: la confirmaci\u00f3n de que a\u00fan existen territorios inexplorados. Que no todo ha sido modelado, previsto o generado por IA. Que hay vida sin algoritmo.<\/p>\n\n\n\n<p>En un ensayo sobre la cultura del simulacro, Jean Baudrillard advert\u00eda que estamos perdiendo el anclaje con lo real, reemplazando el mundo por sus representaciones. Y, sin embargo, la ciencia de base \u2014esa que exige tiempo, cuerpo, financiamiento, hip\u00f3tesis refutables y datos emp\u00edricos\u2014 insiste. Resiste. Muestra que todav\u00eda hay algo ah\u00ed afuera, que no est\u00e1 en la nube, ni es un deepfake, ni fue generado por ning\u00fan modelo predictivo. \u201cBatatita\u201d existe, y es de carne blanda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El s\u00edntoma: un pa\u00eds que debate si vale la pena saber<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero este no es solo un texto sobre estrellas marinas. Es tambi\u00e9n un intento de reflexi\u00f3n sobre qu\u00e9 tipo de pa\u00eds queremos construir. \u00bfUno que se permita financiar exploraciones en el fondo del mar, aunque no sean \u201crentables\u201d en t\u00e9rminos inmediatos? \u00bfO uno que entregue el conocimiento a la l\u00f3gica de la rentabilidad y la reproducci\u00f3n privada?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que la expedici\u00f3n deja ver no son solo animales extra\u00f1os, sino una paradoja: mientras la ciencia argentina muestra su potencia, el gobierno nacional ajusta el presupuesto para los organismos que la sostienen. Mientras se hallan nuevas especies, se despiden investigadores. Mientras se transmite en vivo desde el abismo, se recorta lo que permite llegar all\u00ed. Como si se tratara de una met\u00e1fora cruel, descubrimos vida en el fondo del mar justo cuando intentan dejar sin ox\u00edgeno a quienes lo investigan.<\/p>\n\n\n\n<p>Sara Ahmed hablaba de la \u201ccultura de la queja\u201d para describir el modo en que quienes se\u00f1alan injusticias estructurales son tratados como obst\u00e1culos al progreso. Algo similar pasa ac\u00e1: los cient\u00edficos que denuncian el desfinanciamiento son presentados como corporativos, los institutos p\u00fablicos como burocracias ineficientes, el conocimiento como un lujo in\u00fatil. Pero en realidad, lo que se est\u00e1 erosionando es una forma de pensar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY si la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica tambi\u00e9n necesita buzos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una imagen insiste: corales de aguas fr\u00edas a tres grados, a 2400 metros, refugio de especies desconocidas. Un ecosistema oculto que solo puede revelarse con paciencia, inversi\u00f3n, deseo. \u00bfNo es esa, tambi\u00e9n, una met\u00e1fora de la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica? \u00bfNo deber\u00edamos recuperar la capacidad de bucear en las profundidades de lo posible, en lugar de quedarnos en la superficie de lo opinable?<\/p>\n\n\n\n<p>Maristella Svampa, al hablar de los extractivismos, advert\u00eda sobre la l\u00f3gica de lo r\u00e1pido, lo visible, lo inmediatamente productivo. Frente a eso, estas campa\u00f1as cient\u00edficas proponen otra temporalidad: una que demora, que escucha, que baja, que mira. Que no extrae, sino que observa. Que no explota, sino que registra. Que no arrasa, sino que cuida.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en esa l\u00f3gica hay una potencia pol\u00edtica. Porque si se pueden proteger arrecifes invisibles, se pueden tambi\u00e9n proteger formas de vida que hoy parecen descartables: jubilados, becarios, habitantes de barrios inundables, trabajadores precarizados, estudiantes sin beca. Cuidar las profundidades no es solo una pol\u00edtica ecol\u00f3gica. Es una pol\u00edtica ecol\u00f3gica, pero tambi\u00e9n una \u00e9tica del otro. Un modo de habitar el presente sin renunciar al futuro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n tiene el derecho a saber qu\u00e9 hay en el fondo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es casual que mientras esta expedici\u00f3n ocurr\u00eda, otras narrativas se disputaban la atenci\u00f3n medi\u00e1tica: influencers visitando bunkers, debates artificiales sobre la superioridad moral de los drones, memes que se devoran entre s\u00ed. La pregunta es: \u00bfa qui\u00e9n le importa que exista una estrella de mar robusta, con \u201cculo\u201d, en el ca\u00f1\u00f3n de Mar del Plata? \u00bfQui\u00e9n decide qu\u00e9 merece ser noticia?<\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo gobernado por el \u201cscroll emocional\u201d \u2014como dijo alguna vez alguien con lucidez tuitera\u2014 lo que se muestra configura lo que se considera real. Por eso, transmitir ciencia es un acto pol\u00edtico. Reivindicar el saber c\u00f3mo derecho colectivo. No dejar que la oscuridad del fondo sea tambi\u00e9n la oscuridad de la ignorancia. Y recordar que incluso bajo toneladas de agua, en un pa\u00eds con mil urgencias, hay quienes todav\u00eda apuestan por el saber. Y por compartirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez lo m\u00e1s radical que pueda hacer hoy un pa\u00eds no sea instalar servidores de IA generativa, sino volver a invertir en ciencia b\u00e1sica. En cient\u00edficos que viajan semanas para ver un coral. En laboratorios p\u00fablicos. En j\u00f3venes que deciden estudiar biolog\u00eda marina, aunque eso no d\u00e9 likes ni dinero inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora final no es compleja: mientras se discute si hay o no fondos suficientes para sostener al Conicet, sus cient\u00edficos descienden al fondo del mar y encuentran vida. Mientras se negocia con el Fondo Monetario, otro fondo \u2014el del conocimiento, la historia, la biodiversidad, la imaginaci\u00f3n\u2014 emerge. No es casualidad. Es causalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez ah\u00ed est\u00e9 la pregunta que sobrevive a todo: \u00bfqu\u00e9 tipo de pa\u00eds quiere seguir mirando hacia abajo, no para hundirse, sino para comprender?<\/p>\n\n\n\n<p>El fondo no siempre es monetario, ni internacional, ni ca\u00edda. A veces puede ser origen: desde all\u00ed quiz\u00e1s se pueda ascender y al fin ver con m\u00e1s claridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota publicada en <a href=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2025\/08\/02\/hundirse-para-ver-mas-claro\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/historiasnarradas.com\/2025\/08\/02\/hundirse-para-ver-mas-claro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.historiasnarradas.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"post-excerpt\">A 2.500 metros de profundidad, donde la luz no llega y la presi\u00f3n podr\u00eda aplastar un submarino mal dise\u00f1ado, un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":108,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-107","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-periodismo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=107"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":110,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/107\/revisions\/110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/aluvionazul.com.ar\/notas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}